La Conferencia
cumplirá con el espíritu de las Tradiciones de
A.A., teniendo especial cuidado de que la
Conferencia nunca se convierta en sede de
peligrosa riqueza o poder; que fondos
suficientes para su funcionamiento, más una
reserva adecuada, sean su prudente principio
financiero; que ninguno de los miembros de la
Conferencia sea colocado en una posición de
autoridad incondicional sobre ninguno de los
otros; que todas las decisiones importantes sean
alcanzadas por discusión, votación y siempre que
sea posible, por considerable unanimidad; que
ninguna actuación de la Conferencia sea punitiva
a personas, ni una incitación a controversia
pública; que la Conferencia nunca debe realizar
ninguna acción de gobierno autoritaria, y que
como la Sociedad de Alcohólicos Anónimos, a la
cual sirve, la Conferencia en sí misma siempre
permanecerá democrática en pensamiento y en
acción.